jueves, 30 de octubre de 2014

"Si Neruda viviese ya no querría noches contigo."


Háblame así, a susurros y en silencio.
Atraviesa el vacío que separa la estupidez de la locura.
Atrévete a saltar y a caer de rodillas,
pidiendo al cielo más días grises y menos sábanas blancas.

Cómete el mundo a bocados,
rompiendo los esquemas
que escribiste en aquel papel.
Rasga las etiquetas de tu ropa favorita,
porque nada de eso te define.














Que no estoy loca,
que yo ya he saltado ese vacío.
He aterrizado de rodillas en la arena mojada
y he dejado la cordura al otro lado del muro. 

Miro atrás, esperando recobrar la fe en el exterior
para poder volver a salir y ver la luz del sol,
cegarme en esas noches sin luna
y secarme como un pez fuera del agua,
porque me siento como si me ahoga 
pero veo que todo el mundo aún respira.


"Amor y otras drogas."


Un círculo vicioso de adictos al amor,
amantes dementes en busca de un chute nuevo,
con mono de ese placer instantáneo que llena
las habitaciones vacías y las camas ajenas.
Porque volveríamos a revivirlo sin pensar,
una y otra vez, sólo por morir de amor
por una noche y resucitar al siguiente día
más vivo que nunca.


Estúpidos mortales, estúpidos todos.

sábado, 6 de septiembre de 2014

"La reliquias de la muerte."

Y veo el odio en los ojos de la gente, ¿lo notas? La ira de los titanes, la furia de las bestias. Nos consume el ansia de poder, las ganas de adueñarnos de todo, de ser parte de algo mayor. "Oh, vamos pequeña, sonríe" me dices, pero ¿y si no hay nadie por lo que sonreír? y si el mundo apesta y lo único que nos salva de nuestra autodestrucción somos nosotros mismos.

Vivimos en el infierno... consumiéndonos a cada segundo. El señor de fuego nos ciega y nos convierte en seres que vagabundean por el mundo, sin pena ni gloria, porque no somos hombres libres, ni siquiera somos hombres.



Veo como se queman los montes, como se incendian las casas, como el fuego lo arrasa todo. Y después de la masacre llega la calma, y te juro que eso es mucho peor. La gente grita en silencio y las calles se quedan vacías, las cenizas llenan el aire y la muerte, vestida de luto, llama a cada casa. 


 Vende tu alma ahora que estás a tiempo, corre, huye, sé libre. 



domingo, 17 de agosto de 2014

"Murió de amor limpiando una lechuga."


Metimos mariposas en tarros, cortándoles las alas y quitándoles el aire. Éramos como esos putos niños sádicos, disfrutábamos sólo con el placer de hacernos daño. Nos creíamos los dueños del mundo, dioses del Olimpo, y no éramos más que críos jugando a ser mayores. Éramos como los amantes del círculo polar, permanecimos juntos para no morirnos de frío.
Amantes, dementes yo diría...



Y crecimos bajo la misma estrella. Destinados a encontrarnos o a morir, algún día.

viernes, 25 de julio de 2014

"Yo soy la hija del frío."

Somos los hijos del hielo, fríos, egoístas y mezquinos.
Somos miembros de un clan destruido, los últimos de nuestra estirpe.
Somos guerreros natos, fuertes y raudos como las rocas, veloces como el viento y letales como el propio veneno. 
Somos los encargados de vuestro último aliento. Valquirias que os llaman a la batalla. Sirenas que os atraen hacia vuestra propia muerte.



O quizás sólo seamos niños con corazones helados y cuerpos muertos.

jueves, 17 de julio de 2014

"La joven del agua."

Las mejores guerras suceden en una bañera, bajo la mirada atenta de los incrédulos participantes. Batallas que duran horas y que acaban con un tratado de paz y una retirada de tropas, mientras los dos soldados de bandos enemigos borran las huellas de esa lucha por la supervivencia, por el territorio. 

Pero yo siempre vuelvo al lugar del crimen, recreándolo una y otra vez, hasta que mi cuerpo se arruga con el paso del tiempo y el agua se estanca en la bañera.




"Te miraba con cariño" yo te miraba como una sirena que mira a un pescador por primera vez, con admiración y con un deseo inmenso de poder amar a esa criatura con la había soñado mientras observaba el mundo que la rodeaba. 


Ahora hay bañeras en las calles y amantes en las camas. Este mundo apesta. 

lunes, 14 de julio de 2014

"La vida es un sueño, el despertar es lo que nos mata."


"Querido:
Estoy segura de que me estoy volviendo loca otra vez. Creo que no puedo pasar por otra de esas espantosas temporadas. Esta vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que estoy haciendo lo que me parece mejor. Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. No puedo luchar más. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo harás. Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que… Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido nosotros."



Sumergiendo su cuerpo en el río con los bolsillos llenos de piedras para impedir poder salir a flote. Así acabó con su vida la escritora Virginia Woolf el 28 de marzo de 1941.